Desarrollo Gerencial 11(1): 7-8. Enero-Junio, 2019. DOI: https://doi.org/10.17081/dege.11.1.3521
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Reinventando las organizaciones
Reinventing Organizations
Juan Carlos Robledo Fernández
Red Mexicana de Investigadores en Estudios Organizacionales (REMIINEO), México.
Los desafíos del siglo XXI en términos económicos y empresariales nunca habían estado tan vinculados al
mundo de las organizaciones, en especial la visión tradicional del mundo que aún se maneja en muchas
partes se traduce en retos a la creatividad y la imaginación del mundo gerencial particularmente en el
problema de la organización con respecto al trabajo de las personas. Esto lleva al tema planteado por
Frederick Laloux el cual cuestiona si ¿Podemos crear organizaciones libres de las patologías que pueden
surgir en los lugares de trabajo, libres de burocracia, disputas de poder, libres de estrés y fatiga,
resentimientos o apatía? Además, complementando esta cuestión: “¿Es posible tener organizaciones
altamente competitivas sin perder la perspectiva de la persona humana que en ella habita?
La cuestión es que, sí es posible tener un mundo mejor desde el diseño organizacional desprovisto de las
“tiranías del poder managerial” y constituido por una amplia capacidad de reconocimiento de las capacidades
del otro, de los otros, y en conjunto de nosotros. Es una invitación a un nuevo management, uno
mayormente centrado en las personas antes que, en las cosas, centrado en el valor integral antes que solo
en el valor económico.
De este modo, la revista Desarrollo Gerencial como medio de difusión científica invita a todos los
investigadores en el campo de las organizaciones, la gestión, la estrategia y las ciencias económicas y
administrativas en general a que aporten sus valiosas ideas para fortalecer el estatuto científico en estudios
organizacionales, empresariales y gerenciales, s amplio, capaz de llenar los vacíos de las inclinaciones
meramente positivistas, recogiendo en parte lo mencionado por Albert Einstein cuando dijo: “La mente
intuitiva es un don sagrado y la mente racional es un fiel servidor. Hemos creado una sociedad que honra al
sirviente y ha olvidado el don”.
El desafío superior en el mundo de las organizaciones se focaliza hoy en una economía que está
altamente influida por la ciencia, la tecnología, la inteligencia artificial, un mundo de redes, entre otras
formas de avance. Sin embargo, ¿La persona humana que rol jugara en este nuevo escenario? ¿Cuál es el
nuevo management del siglo XXI?
Editorial
Desarrollo Gerencial 11(1): 7-8, Enero-Junio, 2019. DOI: https://doi.org/10.17081/dege.11.1.3521
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Es un hecho, las organizaciones seguirán en nuestro mundo porque sin ellas las sociedades humanas no
tendrían como construir capacidades, desarrollar la ciencia y la tecnología, sin ellas, las personas estarían sin
rumbo. Sin embargo, es también un hecho que las tensiones económicas, de mercado y competitividad han
construido y siguen construyendo realidades organizacionales diversas, heterogéneas, que enfrentan a las
organizaciones a situaciones algunas específicas y otras generales. Es por ello que pensar en tener una
teoría general y universal de las organizaciones sería una tarea utópica. Y es precisamente este aspecto
utópico el que más inspira para seguir en la búsqueda de nuevos paradigmas organizacionales que
respondan a las dinámicas de un mundo cambiante, de un mundo que globalizado esta paradójicamente
fragmentado.
De otra parte, está el lado humano que habita al interior de las organizaciones. Un lugar en el que las
personas se conducen por diversos intereses, un lugar desde donde se hacen manifiestos elementos que
pueden ser estudiados con rigor por la sociología, la antropología, la psicología, en una perspectiva que
puede ir más allá de las tensiones cientificistas” que se están imponiendo hoy en día al cuerpo de
investigadores en las universidades. Y me refiero muy específicamente a la “trampa socio-institucional” en
la que al menos en América Latina están cayendo sin reflexión muchas universidades al forzar a sus
profesores a buscar el desarrollo de la investigación solo con el propósito de alcanzar ranking por revistas de
alta indexación, perdiendo de vista, que al menos el carácter de la investigación en las ciencias sociales
construye su objeto científico en la misma esencia que le subyace, y que los afanes “cientificistas” vienen
levantando barreras al desarrollo de un pensamiento nuevamente libre, autónomo y brillante, como lo era
otrora los grandes pensadores en el campo de las ciencias sociales.
Por ello, la visión mecanicista de las organizaciones ha llegado realmente a sus límites y no es capaz de
explicar fenómenos orgánicos que hoy emergen como el paradigma de las organizaciones tipo TEAL. De
hecho, la visión mecanicista es un obstáculo al desarrollo mismo del campo de la estrategia empresarial al
sujetarlo a condiciones positivistas.
El futuro de las organizaciones esta por tanto adherido al futuro de lo humano, al desarrollo de la ciencia
y la tecnología, a la reflexión crítica, a la concepción de nuevas ideas, premisas, hipótesis, tesis y antítesis
del conocimiento organizacional y por ende el de la Administración. Bienvenidas sean entonces la diversidad
y posturas del pensamiento científico, en todos hay riqueza, oportunidad y reflexión. No es uno mejor que el
otro, son todos necesarios para el dialogo, el debate y la apertura a nuevas oportunidades del pensamiento
científico en las ciencias sociales.