
Desarrollo Gerencial, 9 (2) Pp. 140-157. Julio-Diciembre 2017. ISSN: 2145-5147 (On Line). Universidad Simón Bolívar.
Barranquilla-Colombia. Contactos: desarrollogerencial@unisimonbolivar.edu.co
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Bajo este contexto, las organizaciones deben brindar dirección y apoyo a sus empleados para que sus
metas sean compatibles con los objetivos generales de la misma, para ello se hace necesario la presencia
de estilo de liderazgo acorde a las necesidades de los procesos organizacionales. Con esta premisa, Prieto,
Emonet, García y González (2015) expresan que las organizaciones deben dar mayor importancia a la
participación del talento humano, quien se encargará de conducir de una manera estratégica, la transición
al cambio en las actividades internas y su implementación efectiva en la organización, generando
compromiso del personal hacia la prestación de servicios de calidad a los clientes externos.
Prieto, Burgos, García y Rincón (2016), por su parte refieren que los primeros clientes de una empresa
son sus colaboradores internos, siendo el componente humano, el pilar fundamental en la construcción de
ventajas competitivas para el sector empresarial, en virtud de su impacto a la dinámica del entorno
organizacional.
Atendiendo a estas consideraciones se debe adoptar una serie de estrategias que les permitan a las
empresas ser competitivas en un mercado cada vez más exigente, dado que se circunscriben en una época
de cambios importantes a nivel económico, político, tecnológico, social, entre otros; los cuales exigen un
proceso de modificación en ellas, desde el punto de vista de sus estructuras, procesos y de actividades
gerenciales, tal y como lo refieren Duran y Parra (2014) es necesario sentar bases confiables para
proyectar y formular acciones coherentes dirigidas a diversas instancias locales y nacionales.
Así pues, dichas empresas deben orientarse al estilo de liderazgo como uno de los pilares
fundamentales para su funcionamiento, en este sentido el conocer las acciones del líder en el escenario
organizacional, pero además comprender las claves para la competitividad, para promover acciones de
mejora de los procesos organizacionales, en pro de maximizar su eficiencia y eficacia y lograr una mejora
en la productividad, el desempeño y las ganancias, generado desde un proceso de gestión logística.
En este orden de ideas, Velázquez (2014) afirma que el modelo de liderazgo adoptado por las
organizaciones, debe estar determinado por el perfil idóneo a la cultura, ello se traducirá en efectos
positivos y estratégicos de los procesos de dirección. Dicho esto, en el liderazgo transformacional, es
concebido el líder como un sujeto que motiva a sus seguidores a trabajar para conseguir objetivos
trascendentes, en vez de objetivos egoístas a corto plazo, y para conseguir el auto reciclaje en lugar de
seguridad, en este caso la recompensa para los seguidores es interna.
A criterio de Parra y García (2013) dicho liderazgo se enfoca en motivar a las personas a imprimir su
mayor esfuerzo en el logro de sus expectativas. Se producen cambios en los grupos, las organizaciones y
la sociedad, los cuales representan a su vez, un beneficio para la colectividad. Planteado además por
Duran (2010) al afirmar los líderes se ven obligados a modificar sus lineamientos, así como la manera de